Competitividad, estabilidad macroeconómica y equilibrios distributivos: tres desafíos para 2018

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14/03/2018

En el marco de la reunión trimestral de clientes del Servicio de Análisis y Pronósticos Económicos realizada en el auditorio del Edificio FERRERE, el economista Gabriel Oddone disertó sobre la situación de la competitividad y los equilibrios macroeconómicos de Uruguay en un contexto internacional más volátil.

En cuanto a la evolución del escenario externo, Oddone remarcó que la corrección financiera que tuvo lugar en el mes de febrero constituye una primera señal de alerta sobre un eventual cambio de ciclo financiero global. Asimismo, señaló que pese a los tres aumentos de tasas de interés anticipados por la FED y por el mercado para el 2018, el fortalecimiento del dólar no ha logrado consolidarse. En este sentido, cabe destacar que el cambio de perspectivas sobre las tasas de interés amenaza las condiciones de financiamiento para la región.

Por su parte, en lo que refiere a la evolución de Brasil y Argentina, apuntó que si bien se mantiene un escenario de rebote con vulnerabilidad fiscal, se introdujeron innovaciones en cuanto a la evolución de las expectativas de crecimiento. En efecto, las perspectivas de crecimiento en los países vecinos se divorciaron en los últimos meses. Por un lado, en Brasil las proyecciones de crecimiento para 2018 y 2019 se han corregido al alza en los últimos meses. Por el otro, en el caso de Argentina los ajustes han sido a la baja recogiendo los cambios en el escenario internacional y las innovaciones de política económica que tuvieron lugar en diciembre.

En el plano local, el economista destacó que el crecimiento de la economía habría continuado en el último trimestre del año. En efecto, si bien resta conocer el dato puntual para el cuarto trimestre, los indicadores adelantados sugieren una continuidad del dinamismo económico durante los tres últimos meses del año anterior. Esto último pautaría un crecimiento anual en el entorno del 3% para 2017, nivel que se mantendría durante el presente año. Sin embargo, Oddone remarcó que el empleo y la inversión continúan siendo las principales fragilidades del desempeño económico. En este sentido, destacó las medidas anunciadas por el gobierno para revertir la situación y analizó su potencial impacto. En particular, en referencia a los cambios en el régimen de promoción de inversiones, señaló que si bien van en el buen sentido, podrían no ser suficientes para revertir la caída de la inversión por sí solas. La rentabilidad reducida, la fragilidad financiera y el aumento de la capacidad ociosa son factores que conspiran en detrimento de la reactivación.

En el terreno fiscal, Oddone resaltó que si bien resultado fiscal ha mejorado recientemente, la meta fiscal para el año pasado prevista en la RR.CC. 2016 fue incumplida. En este contexto, y con la última RR.CC. por delante, la probabilidad de cumplir las metas 2018-2019 es reducida, y se intentará evitar un deterioro adicional sobre los resultados actuales. Por su parte, si bien la inflación se posicionó levemente por encima del rango meta en febrero, el economista atribuyó esto a la evolución de los precios volátiles, en tanto el componente tendencial de la inflación ha tendido a moderarse en los últimos meses. Asimismo, señaló que la moderación inflacionaria del último período se puede atribuir en parte a la apreciación cambiaria y a las pautas salariales nominales y descendentes, que contribuyeron a descomprimir el componente transable y no transable de la inflación, respectivamente. Hacia adelante, si bien el escenario central indica que la inflación se consolidaría por encima del techo del rango meta, debe notarse que esta evolución se encuentra condicionada a las resoluciones de los CC.SS. y a la evolución del tipo de cambio. Sobre este último punto, en un escenario alternativo en el cual el peso no se deprecia, la inflación se ubicaría dentro del rango.

Por último, con respecto al debate de la competitividad, Oddone hizo referencia a que Uruguay está “caro en dólares” con respecto a todos sus socios comerciales relevantes. En este sentido, cabe destacar que el superávit externo está apuntalado por factores transitorios (que podrían disiparse rápidamente) y por el “efecto trading” (producto del cambio en el criterio de medición que incorpora operaciones de trading en la nueva Balanza de Pagos, siguiendo los manuales internacionales).

En suma, el economista concluyó que si bien el escenario es similar al del último año, se incorpora la vulnerabilidad de Argentina, que, en un escenario internacional incierto y con deterioro en sus fundamentos, está en una situación más delicada que hace algunos meses. Además, la depreciación reciente en Argentina es una amenaza para el país en tanto Uruguay sigue “caro en USD” y está en un “equilibrio malo”, con baja inversión, poco empleo y asimetrías sectoriales. De todas formas, es un escenario que se extendería durante los próximos meses, al tiempo que la política económica se concentrará en evitar un mayor deterioro fiscal y continuará arbitrando el dilema entre inflación y competitividad.

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