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COPOM definió nuevas metas instrumentales

El Comité de Política Monetaria del BCU anunció el día de hoy sus nuevos objetivos indicativos de crecimiento de la cantidad de dinero, abandonando de esta forma la Tasa de Interés como instrumento de referencia.

El COPOM realizó los siguientes anuncios:

  • Se definió el M1 ampliado (M1?) como medio de pago instrumental para la política monetaria. Este indicador se compone por la suma de la emisión de dinero en poder del público, los depósitos a la vista y las cajas de ahorro.
  • Se fijó como referencia un crecimiento indicativo de 12,5%-13% del M1 ampliado para el tercer trimestre de 2013, referencia que a juicio del COPOM implica dar una ?clara señal contractiva?.
  • Se anunció además una senda de desaceleración de los medios de pago, fijándose un crecimiento indicativo del 8% para el segundo trimestre de 2015 (horizonte de evaluación de la política monetaria).

(Ver imagen 1 al final del artículo)

El sesgo de los anuncios

El COPOM entiende que el anuncio de crecimiento indicativo de los medios de pago para el tercer trimestre de 2013 es una señal claramente contractiva, dado que el crecimiento se ubica muy por debajo de los crecimientos registrados en los últimos años. Cabe destacar que el M1 ampliado creció 13% interanual en el último trimestre de 2012, luego de haber mostrado una expansión de 20% al cierre de 2011. Sin embargo, el trimestre móvil cerrado en abril (último dato conocido) mostró una expansión de 9,6% en términos interanuales, por lo que el crecimiento indicativo anunciado por el BCU para el Q3-2013 no implica una contracción adicional de la política monetaria en el corto plazo, sino que implica una continuidad del tono que ha mostrado la política monetaria desde finales del año pasado.

Por otra parte, el crecimiento indicativo del M1? anunciado para el segundo de trimestre de 2015 (8%) tampoco constituye en si mismo una señal contractiva de la política monetaria, dado que el BCU no hizo explícito el escenario macroeconómico asumido para los próximos 24 meses. En un contexto en que se espera una desaceleración de la actividad económica, es razonable esperar un menor crecimiento de la demanda de dinero, por lo que el anuncio de un menor crecimiento del M1? no es necesariamente un objetivo ?contractivo?. En otras palabras, un crecimiento indicativo del 8% en los medio de pago podría ser interpretado como un objetivo contractivo consistente con una menor monetización (M1?/PIB) en una economía que mantiene el ritmo de crecimiento registrado en los últimos años, o alternativamente podría ser interpretado como una economía que mantiene (o incluso incrementa) el grado de expansión monetaria con respecto al PIB dado un contexto en el que el crecimiento proyectado converge al 3% en 2014.

Impacto esperado en los mercados

Tal como advertimos en nuestro informe de Novedades Económicas emitido el pasado 6 de junio, el cambio de instrumento de tasa de interés a agregados monetarios le resta transparencia al esquema monetario y dificulta su comprensión por parte de los agentes. Por tanto, para evitar un deterioro en la credibilidad de la política monetaria, que se ha visto erosionada por la discrecionalidad relativa en el manejo del objetivo inflacionario, habría sido deseable acompañar el cambio de régimen con una mayor transparencia en la definición de los objetivos de expansión de los medios de pago.

Por tanto, dado que el cambio de régimen agrega opacidad al manejo monetario y que el mismo no estuvo acompañado de una mayor transparencia en la definición de objetivos indicativos ni de una mejora en la rendición de cuentas de las decisiones adoptadas, el conjunto de anuncios realizados por el COPOM el día de hoy confirman un cambio en las prioridades de la política económica. Esto demuestra una mayor preocupación por la defensa de la competitividad y un menor compromiso con el combate a la inflación, consistentes con un tipo de cambio más elevado que el proyectado dos meses atrás.

Cabe recordar además que, como ya fuera explicitado en otros informes, este cambio de régimen se traducirá en un mercado monetario que mostrará una mayor volatilidad de las tasas de interés en moneda nacional (al igual que en el período 2003-2007) y en una mayor inestabilidad en la cotización diaria del dólar en Uruguay.

(Ver imagen 2 al final del artículo)