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Economía crecerá pero a tasas sensiblemente menores que años anteriores

En el marco de la reunión de clientes del Servicio de Análisis y Pronósticos Económicos realizada en el auditorio del Edificio FERRERE, Alfonso Capurro, Gabriel Oddone y Santiago Rego disertaron sobre las exigencias que impone el shock externo negativo sobre el ajuste de la política económica.

La charla titulada ?Menos tiempo y más exigencia para el ajuste de la política económica? giró en torno a la intensificación del shock externo negativo y los desafíos que enfrenta la política económica en Uruguay como resultado de este escenario internacional más adverso y duradero.

En relación al escenario externo, el economista Rego destacó que la economía global transita hacia un ?new normal? de crecimiento económico moderado. Este fenómeno se debe, en primer lugar, al exceso de endeudamiento y la fase de desapalancamiento en las economías avanzadas y, en segundo lugar, al desempeño de las economías emergentes que actualmente transitan un período de marcada desaceleración.

Esto último se explica principalmente por la transición de China hacia una economía con mayor peso del consumo interno que asegure un crecimiento más sostenible. Si bien ello implica menores tasas de crecimiento, la reciente devaluación del Renminbi sugiere que el gobierno se enfrenta al desafío de suavizar este aterrizaje.

En este marco de mayor incertidumbre, la Reserva Federal decidió diferir el incremento de tasas de interés, relajando temporalmente las tensiones cambiarias en los países emergentes, mientras que el Banco Central Europeo anunció que su ?programa de compra de activos no tiene límites?, señalando que la política monetaria se mantendrá acomodaticia.

En la región, el deterioro sistemático de Brasil compromete la recuperación regional, a la vez que Argentina mejora su desempeño económico en medio del ciclo electoral. En este sentido, el impulso de corto plazo en Argentina genera un mayor deterioro de las cuentas públicas y los precios en dólares, preparando el terreno para un inevitable ajuste de precios relativos una vez que asuma el nuevo gobierno.

En cuanto al contexto interno, la economía uruguaya se estancó durante el segundo trimestre de 2015 según datos de Cuentas Nacionales, sorprendiendo particularmente la contracción del consumo. En este sentido, Alfonso Capurro indicó que si bien la economía mostró un desempeño peor a lo esperado, la economía uruguaya continuaría creciendo, aunque a tasas sensiblemente menores que durante los años anteriores, a la luz del contexto externo más adverso y el menor dinamismo interno.

En el plano fiscal, el proyecto de Ley de Presupuesto prevé una leve corrección fiscal. Sin embargo, la desaceleración prevista para la economía durante el quinquenio limita dicho ajuste, dado que el escenario base previsto en el Presupuesto incorpora supuestos optimistas a la luz de los eventos internacionales de los últimos 90 días y el desempeño económico reciente. Nuestras estimaciones sugieren que el resultado fiscal no mejorará, por lo que corregir el desequilibrio y cumplir los objetivos programáticos requerirán innovaciones presupuestales.

Adicionalmente, Capurro destacó las intervenciones realizadas por el Banco Central del Uruguay en el mercado de cambios con el objetivo de contener la depreciación del peso y de esta manera disminuir la presión inflacionaria. En este sentido, el BCU estaría priorizando el objetivo inflacionario, que hoy encuentra niveles máximos de tensión de acuerdo al dato de agosto debido a los actuales debates salariales y presupuestales. Por tanto, esto impide capitalizar las ventajas de la flexibilidad cambiaria.

De todas formas, la probabilidad de un escenario con mayor deslizamiento cambiario aumentó en las últimas semanas principalmente por la incertidumbre y la crisis política en Brasil, el ajuste económico ineludible que transitará Argentina el año que viene y el estancamiento de la economía uruguaya en el segundo trimestre del año. En este sentido, no es posible descartar que la inflación supere al menos transitoriamente el umbral del 10%. En este contexto en donde Uruguay está recibiendo un shock internacional que no se revertirá en el corto plazo, el ancla fiscal, la credibilidad de la política económica y la comunicación de sus decisiones adquieren particular relevancia.