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Expertos analizan las perspectivas económicas para Uruguay y la región en un contexto desafiante

En el marco de la reunión de clientes del Servicio de Análisis y Pronósticos Económicos (SAPE) realizada en el auditorio del Edificio FERRERE, los economistas Eduardo Levy Yeyati y Gabriel Oddone disertaron sobre las perspectivas económicas para Uruguay y la región en un contexto desafiante.

Levy Yeyati explicó el escenario económico actual de la economía argentina y trazó el rumbo de los primeros meses del próximo gobierno. En primer lugar, destacó que Argentina entró en un impasse a la espera de las medidas que implementará el gobierno entrante. En particular, señaló que las expectativas de los agentes ya descuentan que las restricciones cambiarias se levantarán, razón por la cual los activos financieros están ?priceados? con un dólar que convergería a valores cercanos al dólar informal (contado con liquidación). Si bien esto implica una devaluación de entre 40% y 50%, la velocidad de ajuste dependerá directamente de la capacidad del gobierno para obtener dólares, en un contexto de bajo nivel de reservas del Banco Central.

Esta devaluación tendrá un impacto directo sobre los precios internos que en la última semana comienzan a internalizar las expectativas devaluatorias, según el relevamiento de la consultora Elypsis. Dado esto, Levy Yeyati destacó que no es posible descartar un escenario recesivo durante 2016 en ausencia de un plan monetario y fiscal creíble. Levy señalo además que la corrección de los equilibrios macro tendrá efectos recesivos a corto plazo, pero la economía podría estar en fase de crecimiento en la segunda mitad de 2016.

La exposición de Gabriel Oddone titulada ?La política económica en piloto automático frente al cambio de ciclo: riesgos y desafíos? repasó las innovaciones recientes del contexto externo y realizó un análisis sobre los principales riesgos que éstas suponen para gestionar la transición hacia una etapa más moderada del ciclo económico. Estos riesgos externos comprenden el eventual aumento de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos en diciembre, el agravamiento de la crisis política que consolida el escenario contractivo en Brasil y la unificación cambiaria en Argentina que introducirá un nuevo desafío de precios relativos para nuestra economía.

Mientras el crecimiento económico en Uruguay deja atrás un ciclo excepcional y los equilibrios macroeconómicos permanecen fragilizados (inflación por encima del rango meta, fuerte deterioro de precios relativos y desequilibrio fiscal), la política económica se encuentra actualmente en ?piloto automático?, según Oddone.

En un escenario sin innovaciones externas adicionales, la política económica seguirá en ?piloto automático?, lo que supone un escenario en 2016 similar al actual. El Producto Interno Bruto continuará creciendo en 2015/2016 pero las tasas se consolidan por debajo de 1% y el mercado laboral continuará ?enfriándose?, reflejo del menor dinamismo interno. En el plano fiscal, si bien el desequilibrio no se corregirá, no compromete la sostenibilidad de la deuda pública en el corto plazo. El tipo de cambio continuará depreciándose en un escenario de ?piloto automático? pero el umbral de inflación en 10% limitará dicho deslizamiento, obstaculizando las ganancias de competitividad necesarias en un contexto más complicado.

Asimismo, Oddone desatacó que existen una serie de eventos que podrían generar innovaciones en la política económica, poniendo fin al ?piloto automático?. Ellos son un aumento agresivo de las tasas de la FED, un shock de términos de intercambio por un aumento del precio del petróleo mayor a los precios de los alimentos, un hard landing o inestabilidad financiera en China y, por último, el riesgo más amenazante es un ajuste regional que arriesgue una contracción económica en 2016 y 2017.

En este sentido, una corrección de los desequilibrios en Argentina, como la que fue descrita por Levy Yeyati, que afecte el crecimiento de forma severa y que se prolongue en el tiempo y una nueva escalada en la crisis política de Brasil podrían inducir una contracción del PIB de Uruguay en 2016, dando lugar a un deslizamiento cambiario más intenso y un nivel de inflación por encima del 10%. Este escenario de estancamiento y ajuste de precios relativos pondría mayor tensión sobre el desequilibrio fiscal.