CPA FERRERE
Novedades

Reforma Tributaria - Entrevista a Gabriel Oddone en el Diario El País

El economista Gabriel Oddone dijo que no es conveniente cambiar los lineamientos de la reforma tributaria de 2007, y es de la opinión de que la redistribución de la riqueza, en un país como Uruguay, se encomiende al gasto público.

El experto analizó siete puntos del debate tributario.

¿Es conveniente o perjudicial el debate tributario?

El sistema tributario trasmite señales cruciales para quienes toman decisiones de consumo, ahorro, inversión e innovación, ya que los impuestos afectan los precios, los ingresos y la riqueza. En este sentido, la claridad, la estabilidad y la previsibilidad son tres características deseables de un sistema tributario. Parece lógico que los cambios que fueron promovidos por la reforma de 2007, luego de 34 años en los que el país no había revisado su estructura tributaria de manera global, se mantengan. Tomar decisiones que trasmitan que se revierten total o parcialmente esos lineamientos generales no parece ser conveniente.

¿Más impuestos mejorarían el reparto de ingresos?

Si bien entiendo que es un tema controvertible, en mi opinión en un país de renta media, con serias dificultades para sostener tasas de crecimiento razonables a largo plazo, la redistribución de la riqueza es conveniente encomendársela al gasto público. El sistema tributario debería perseguir el objetivo de maximizar la recaudación procurando evitar desalentar el ahorro, la inversión y la innovación.

"El sistema tributario debe necesariamente armonizar tres principios: a) generalidad y consistencia, a fin de no alentar modificaciones permanentes; b) neutralidad, en el sentido reducir a la mínima expresión posible las asignaciones de recursos espurias. Se pueden promover sectores, actividades o emprendimientos pero deben ser las excepciones; c) equidad, en el sentido de no alentar injusticias y, sobre todo en Uruguay, evitar su captura por intereses particulares. Cuando se perforan ciertos principios, lo único que se genera son mermas en la recaudación, lo que termina por restringir los recursos disponibles para aplicar al gasto público social.

"Mejorar la efectividad del gasto público y maximizar su impacto distributivo deberían ser las prioridades de la política.

¿A qué sector favorece más la reducción del IVA?

La rebaja del IVA tiende a favorecer a los hogares de menores ingresos en tanto estos consumen una proporción más elevada de sus ingresos que los hogares de ingresos altos.

¿En comparación con la región, ¿es alta la tasa del IVA?

Uruguay integra, junto a Suecia (25%), Argentina (21%), Brasil (20%), Reino Unido e Italia (20%), Francia (19,6%) y Chile (19%), un grupo de países con elevadas tasas de IVA. Colombia (16%), Nueva Zelanda (15%), Paraguay (10%), Australia (10%) muestran tasas menores. En Estados Unidos al no existir una tasa federal unificada, hay diferentes niveles: Nueva Jersey 6%, Nueva York 8,25%, Carolina del Sur 5%.

La propuesta de subir el IRAE, ¿qué efectos tendría?

Es difícil anticipar consecuencias de un cambio de este tipo. Los inversores toman en cuenta muchas variables además de los impuestos cuando deciden dónde alojar sus negocios en un país. Sin embargo, aumentar la tasa de Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) del 25% actual al 30% supone perder una ventaja. Por ejemplo, en Argentina la tasa de IRAE es de 35% y en Brasil es variable, entre 15% y 34%. Sin embargo, vale la pena aclarar que Brasil no grava la distribución de dividendos, mientras que Uruguay sí lo hace con una tasa de 7%. Por tanto, la tasa efectiva luego de la distribución de dividendos en Uruguay es de 30,25%.

"Algunos de quienes defienden un aumento de la tasa de IRAE fundamentan su posición en que al gravar rentas "elevadas" estarían afectando a empresas verdaderamente grandes que, en muchos casos, operan en mercados escasamente competitivos. En esos casos, se argumenta, cinco puntos de IRAE no harían una diferencia sustantiva. El inconveniente de este enfoque es que no siempre es claro el límite entre mercados competitivos y aquellos que no lo son, por lo que dan lugar a una elevada discrecionalidad en la aplicación de la política. Además, un esquema como el sugerido podría conspirar contra el aprovechamiento adecuado de economías de escala de las empresas, algo vital en una economía pequeña que crece a tasas muy modestas a largo plazo. En consecuencia, a mi juicio es preferible un esquema de tasas homogéneo y transparente.

¿Mayor Impuesto al Patrimonio afecta la inversión?

El Impuesto sobre el Patrimonio (IP) ha ido cayendo en desuso en el mundo. Son pocos los países además de Uruguay que tienen este tipo de imposición. En un mundo que se mueve en esta dirección, parece lógico acelerar la eliminación de este tipo de impuestos para no desincentivar las inversiones extranjeras, ya que, todo lo demás igual, las inversiones de elevado volumen de capital tienden a evitar una jurisdicción que grava el monto de activos de una empresa independientemente de lo bien o mal que marcha el negocio.

¿El sector agropecuario debería pagar IP?

Con respecto a implantar el IP al sector agropecuario debe reconocerse que, si bien este sector está exonerado del IP, este "privilegio" se fundamenta en que el negocio se asienta sobre una estructura de capital pesada en relación a los flujos de renta que genera, los cuales, además, suelen ser muy volátiles. Además, la tierra no está exonerada de impuestos, ya que las operaciones de venta de tierra están gravadas con impuesto a la renta por las ganancias de capital.

Gabriel Oddone es economista por la Universidad de la República y Doctor en Historia Económica por la Universidad de Barcelona. Es socio de la firma CPA Ferrere. Ha sido consultor para el BID y el Banco Mundial en temas como la modernización de la Administración Pública, y en diseño e implementación de políticas públicas en varios países de América Latina.

IMPUESTO AL PATRIMONIO

Estados Unidos, Reino Unido y Bélgica nunca tuvieron Impuesto al Patrimonio. Otros países como Irlanda (1977), Austria (1994), Alemania y Dinamarca (1997), Finlandia, Luxemburgo e Islandia (2006), Suecia (2007) y finalmente España (2008) eliminaron impuestos de este tipo. Sin embargo, quedan algunos países donde todavía existe algún tipo de imposición a la riqueza, pero sus tasas son reducidas: Francia (tasas progresivas de 0% a 1,8%), India (1%), Italia (1,2%), Noruega (1,1%) y Suiza (hasta 1,5%).

IRAE

En Argentina la tasa de IRAE es de 35% y en Brasil es variable, entre 15% y 34%. Sin embargo, vale la pena aclarar que Brasil no grava la distribución de dividendos, mientras que Uruguay sí lo hace con una tasa de 7%.


Fuente: Diario El País
Enlace a Nota original