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Resumen Ejecutivo Monitor Financiero - Marzo 2016

Mayor caída en rentabilidad del sistema desde junio 2011 se explicó en un 100% por menores ganancias por diferencia de cambio

La rentabilidad del sistema financiero (BROU + Privados) experimentó en marzo la mayor caída mensual desde junio 2011 como consecuencia de menores resultados por diferencia de cambio. Cabe destacar que a lo largo de 2015 los bancos han ido incrementando sus posiciones en ME, con lo que los resultados medidos en MN aumentaron su exposición a la evolución del tipo de cambio. Hasta la fecha esto había tenido un impacto positivo en los resultados debido a la tendencia de valorización del dólar. No obstante, en marzo el peso uruguayo revirtió la tendencia de meses anteriores y se apreció 2,5% (punta a punta), derivando en una pérdida por diferencia de cambio por valuación de activos y pasivos. De esta forma, las instituciones que se vieron más afectadas fueron aquellas que cuentan con una elevada posición abierta en ME.

En términos de ROE la caída fue de 3,6 p.p. lo que situó al ratio en 13,4%. Tanto BROU como el conjunto de privados explicaron esta caída del ratio de rentabilidad con mermas de 3.p.p. y 4,2 p.p. respectivamente. A su vez, si bien todas las instituciones privadas sufrieron una caída en su rentabilidad, se destacaron Itaú, Santander y HSBC. A pesar de la caída experimentada en el mes, las ganancias por diferencia de cambio por valuación de activos y pasivos, continúan siendo el componente con mayor incidencia en los resultados del sistema. En concreto, descontando los resultados por diferencia de cambio la rentabilidad del sistema bancario desciende hasta apenas 2% del patrimonio.

Negocio bancario continúa desacelerándose

El volumen de negocios del sistema (depósitos + créditos) continúa desacelerándose con tasas de crecimiento interanual del 2%, muy por debajo a las observadas un año atrás. De todas formas, a diferencia de febrero, en marzo el volumen experimentó un incremento de USD 383 MM con lo que alcanzó los USD 43.690 MM. Más concretamente, el aumento en el volumen nominado en MN explicó en buena medida la mejora de marzo, tanto por mayores captaciones como colocaciones (USD 93 MM y USD 153 MM respectivamente). Por su parte, el mayor volumen registrado en términos de ME derivó de un incremento en los depósitos en ME de USD 165 MM (lo que va con la tendencia de redolarización de los depósitos del sistema que se analiza a continuación) mientras que los créditos en ME contrarrestaron con una caída de USD 28 MM.

Se revierte desdolarización del sistema y se consolida tendencia al alza en los depósitos nominados en ME

En la última década la economía uruguaya transitó un proceso de desdolarización de activos y pasivos, que se manifestó en dimensiones como la composición de la deuda pública, los créditos que asumen empresas y consumidores así como la composición del portafolio de activos de los agentes, compuestos entre otras cosas por los depósitos mantenidos en los bancos. Sin embargo, desde mayo de 2013 el peso se desvalorizó sistemáticamente erosionando la rentabilidad de los activos en moneda nacional. En este contexto, cabe preguntarse cómo ha impactado este cambio del contexto macroeconómico en la composición de los depósitos y en qué medida se está registrando un cambio de portafolio a nivel de depósitos.

En concreto, los depósitos en el sistema totalizaron los 30.332 millones de dólares a marzo del 2016, de los cuales el 81% están constituidos en ME. El crecimiento de los depósitos totales del sistema en el último año se explicó casi en su totalidad por el comportamiento que han tenido las obligaciones en ME. En efecto, los depósitos en ME crecieron a un ritmo de 9% interanual en marzo, manteniendo en términos generales la tasa de crecimiento registrada desde inicios de 2014. Por otra parte, de acuerdo a las cifras publicadas por el BCU los depósitos en MN totalizaron USD 5.820 millones, lo que implica una caída de 18% interanual. Sin embargo, esta contracción se explica en buena medida por el ?efecto precio? derivado de la depreciación del peso que hace disminuir el valor en dólares de los depósitos en moneda nacional. A efectos de corregir esta distorsión, si los depósitos en MN se miden en pesos ajustados por inflación (pesos constantes), igualmente se observa una caída de 8% en los últimos 12 meses. En definitiva, las cifras sugieren que el crecimiento de la base de depósitos se explica únicamente por aumento de las colocaciones en dólares, en tanto que los depósitos en MN se contraen.

Una mirada de largo plazo a la composición de los depósitos por moneda

Las cifras anteriores sugieren que los depósitos estarían revirtiendo el proceso de desdolarización, dado que los depósitos en ME crecen mientras que las colocaciones en MN caen, medidas tanto en dólares como en pesos constantes. En el primer semestre de 2013, cuando el peso llegó a cotizar a $/USD 19, los depósitos en ME representaban en torno a 72% total, muy por debajo de los registros de 90% observados a mediados de 2004. Tal como se observa en el gráfico, desde esa fecha la dolarización ha aumentado sistemáticamente hasta superar el 80% en la actualidad. Al respecto, cabe preguntarse en qué medida este aumento de la dolarización es por ?efecto precio? (aumento del tipo de cambio que licúa el monto en dólares de los depósitos en MN) o por ?efecto cantidad? (aumento genuino de los depósitos en dólares o cambio de portafolio desde pesos a dólares). Desde otra perspectiva, cabe preguntarse en qué medida la desdolarización de los depósitos fue un proceso genuino (cantidades) o reflejaba simplemente un efecto valuación (efecto precios) debido a la apreciación del tipo de cambio real. Con el objetivo de corregir el ?efecto precio? en el gráfico se reporta la dolarización de los depósitos valuando los depósitos en MN al tipo de cambio promedio de marzo 2016 (TC constante). Este enfoque permite concluir que la dolarización se ha mantenido estable en torno al 80% desde fines de 2011, luego de haber experimentado una reducción de 5 puntos porcentuales entre 2008 y 2011. En otras palabras, estos resultados sugieren que el proceso de desdolarización de los depósitos en la última década fue genuino, aunque la magnitud del proceso podría sobredimensionarse si no se considera el efecto que el ciclo del tipo de cambio real tuvo sobre la valuación en dólares de los activos en MN.